diumenge, 8 de març de 2009

Edificios singulares de Barcelona


Este es uno de mis “edificios feos preferidos” del Eixample, se encuentra en Paseo de Gràcia/Gran Via. Resulta demasiado grande, demasiado céntrico y demasiado notorio como para fijarse en él. Es prácticamente un edificio invisible, transparente...
Su cúpula iluminada fue el horizonte de mi bohardilla pre-olímpica de Aribau. Ese recuerdo y el vértigo de sus esculturas –suicidas petrificados– me obligan a elevar la mirada cuando paso ante él.


Se encuentra en Muntaner/Consell de Cent y es, desde que llegué a la ciudad, mi “edificio raro favorito”. He leído que lo llaman “la casa china”, pero nunca se lo he oído decir a nadie, por lo que bien pudiera tratarse de una más de las muchas informaciones contradictorias y dudosas que se han escrito sobre él.
La que me parece más literaria es la que lo vincula con el templo masón construido por los hermanos Masriera en Bailén (entre Consell de Cent y Diputació), sin duda uno de los edificios más inquietantes de Barcelona.

Los Masriera conjugaron el “seny i la rauxa” a la perfección: artistas bohemios en París y prósperos burgueses en Barcelona. Genios creativos en el taller y de modales exquisitos tras el mostrador de la joyería familiar.
Algo parecido debió de ocurrir con el taller-estudio y templo masónico, que ha terminado en manos de una comunidad religiosa de monjitas cristianas.